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Más de la mitad de los accidentes de tráfico son debidos a problemas de visión

Claves para una conducción visual saludable durante los meses de verano



Durante el verano, aumentan exponencialmente los desplazamientos por carretera, ya que es la época preferida para disfrutar de las vacaciones. Sin embargo, antes de sentarse al volante hay que tener en cuenta diversos factores como la postura para conducir, la alimentación o la importancia de una salud visual  correcta.

Más de la mitad de los accidentes de tráfico  podrían estar causados por una alteración de la visión. En España, más de seis millones de personas conducen con deficiencias visuales que afectan a su conducción y  cerca de un millón de personas no deberían hacerlo a causa de su mala salud visual. El doctor Enrique Chipont, especialista en Oftalmología y director médico de Oftálica, explica  que, “con el fin de ayudar a revertir las cifras de accidentes, es importante  pasar un examen visual completo para disminuir la siniestralidad en las carreteras antes de ponerse al volante. El doctor Chipont, ofrece consejos para una conducción saludable.

Una buena visión es la clave

El 90% de la reacción de un conductor depende de su salud visual. Aun teniendo una salud visual correcta, conducir de noche y cuando las condiciones meteorológicas son adversas pueden ser un obstáculo en la conducción. De hecho, la oscuridad provoca que la agudeza visual se reduzca un 70% y el sentido de la profundidad -que sirve para calcular trayectorias, distancias y velocidades- es hasta siete veces menor. También la percepción de los colores disminuye durante la noche. Si a todo ello se le suma cansancio y sueño, la situación empeora.

La postura para conducir

Las posturas que se adoptan al volante  resultan fundamentales. Es importante asegurar  que la altura y la  distancia del asiento es la adecuada: las piernas deben quedar flexionadas de manera que dejen a los pies pisar a fondo los pedales del embrague, freno y acelerador sin verse obligado a inclinar el cuerpo hacia adelante. Por otro lado, el respaldo debe estar en la posición más recta posible que permita que, con los brazos ligeramente flexionados, el torso esté a una distancia mínima de 25 cm del volante.

Ingerir alimentos ligeros antes de conducir

Para conducir, sobre todo si el trayecto es largo, además de una buena salud visual, hay que estar atento y concentrado. Según lo que coma antes de conducir,  el coche, la atención y los reflejos pueden verse alterados. Por ejemplo, comer un exceso de azúcares y grasas puede provocar pesadez y somnolencia que, a su vez, generan una disminución en la capacidad de reacción. Así pues, lo mejor es escoger alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, pero bajos en azúcares simples, bajos en grasas y que sean de fácil digestión.

Para el desayuno, lo mejor es tomar bocadillos de pan integral, que se digieren poco a poco, y así evitar la sensación de hambre al poco tiempo de sentarse en el vehículo. Para comer hay que parar el automóvil: las distracciones al volante a veces se pagan muy caras. Es buena idea tener siempre a mano una botella de agua fresca para calmar la sed y, alguna bebida con cafeína para elevar el tono y la atención al volante, por supuesto, nada de alcohol.

El peligro del calor al volante

La temperatura dentro de un vehículo puede suponer hasta 15 ºC más que en el exterior, que varía según la radiación solar, el color de la carrocería y de la tapicería, la ventilación del coche y el número de ocupantes, entre otros. En condiciones de calor, conducir también puede ser peligroso, puesto que afecta a las capacidades -reduce la concentración, la atención y la capacidad de reacción ante una situación concreta- y al comportamiento -favorece la hostilidad, la somnolencia y la fatiga- del conductor.

Por este motivo, el calor es un factor que hay tener en cuenta antes de sentarse al volante y emprender un viaje, sobre todo si se prevé una jornada larga en la carretera. Así pues, para conducir con la temperatura más idónea (entre los 20 ºC y los 23 ºC), lo adecuado es intentar estacionar a la sombra y, antes de subir, dejar las puertas abiertas, bajar todas las ventanillas para favorecer que el aire caliente salga con facilidad, conectar el aire acondicionado y esperar unos minutos para cerrar las ventanillas (primero las delanteras y después las traseras).

Ojo con los conductores con enfermedades crónicas

Los conductores que sufran alguna enfermedad crónica deben  extremar las precauciones, aunque lo más conveniente es pedir consejo  a su médico de cabecera.

Es importante, planificar muy bien los trayectos y los descansos, respetando el horario de comidas, extremar las precauciones al volante y evitar las situaciones de riesgo añadido, como conducir de noche, con condiciones meteorológicas adversas o con tráfico intenso; No interrumpir  la pauta de medicación prescrita por el especialista y   llevar encima un informe actualizado de la situación clínica.

www.oftalica.com

 

966 37 86 20

 



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